¿Notas a modo?
Todo parece indicar que en el Congreso de la Ciudad de México se debe manejar información que no dañe la piel sensible de los legisladores de Morena y sus aliados, porque de no hacerlo, el comunicador debe ser considerado “persona non grata” y ser mal visto; para pronto, se les hace el “fuchi”, pero si es contra la oposición, se les aplaude y hay puertas abiertas.
Ya ocurrió en sesiones pasadas, cuando Martha Ávila, presidenta de la Mesa Directiva dio instrucciones para que personal de resguardo sacara a los reporteros y fotógrafos del pleno, por provocar el desorden, cuando realmente era originado por los asesores de los legisladores, sin embargo, se tenía que culpar a los comunicadores, resultaba ser más fácil y así coartar la libertad de expresión.
Solamente se salvan los representantes de los medios de comunicación afines a la 4T; a ellos los apapachan y a los que trabajamos en portales, se nos limita en muchas ocasiones el ingreso para entrevistas, como me ocurrió esta mañana cuando se me prohibió el ingreso, esto a pesar de llevar 25 años cubriendo la fuente, primero en la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal y ahora Congreso de la CDMX, que ya de “casa del pueblo” no tiene nada, porque cuando hay manifestaciones ciudadanas, se colocan vallas para evitar que ingresen al inmueble.
Pedí el apoyo de Verónica García, subdirectora de Información de Comunicación Social del Congreso capitalino, y antes que solucionar, me dijo: “es que no te veo” y mi respuesta fue decirle que acudo los días de sesiones, que son martes y jueves, a lo que me dijo, que esos días debo pasar a saludarla, para que ella vea que asisto a las sesiones, y que por ese motivo no aparecía yo en la lista de reporteros acreditados, cuando meses atrás, ella misma me dijo que ya estaba yo como representante de este portal en sus listas.
Mientras que, Donaji Ofelia Olivera Reyes, Coordinadora de Comunicación Social del CCDMX, quien llegó con el apoyo de la diputada Xóchitl Bravo Espinosa, me mandó a ver a su particular, lo que es lamentable que no tengan la atención de apoyar a quienes manejamos la fuente de los representantes populares capitalinos; bueno, solamente si se es de un medio grande, hasta salen los altos jefes por el reportero, mientras que si eres de un portal, “que se espere el wey hasta que queramos”. ¡Que poca!
Ya lo intentaron una vez, crear “el corral de la ignominia” y se la pelaron. Y si los reporteros no se unen, cada vez será más difícil que se puedan dar a conocer los trabajos o errores de los diputados citadinos, principalmente de los de Morena y aliados, que como quien tiene diarrea, nada más la andan cagando por todos lados. Pero así son felices, porque sus cuates de los medios comprados, los defienden, y prefieren mejor callar a los reporteros de los medios llamados “pequeños”.
