¿Rubalcava mejorará el Metro o lo destruirá?

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El nombramiento de Adrián Rubalcava Suárez como director general del Sistema de Transporte Colectivo Metro, para muchos fue el pago por haber traicionado a los partidos políticos que lo llevaron a obtener el triunfo en la alcaldía Cuajimalpa, por lo que no les cayó de extraño, sobre todo, porque ya trascendió que un conocido del funcionario en marzo lo presentó en una fiesta como el nuevo titular del “gusano naranja”.

Siempre ha sido un político que busca obtener, de la forma en que sea, los cargos que lo beneficien, y como en las elecciones pasadas ganó Santiago Taboada la designación de candidato a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, eso fue como si le hubiesen puesto un cuete en el rabo, y es en ese momento cuando comenzó a negociar con los de Morena para dejarles la alcaldía, pero para su mala suerte, ganó Carlos Orvañanos Rea, de la coalición PAN, PRI y PRD.

En estos momentos en que existe pánico entre los usuarios por los llamados “pinchazos” y el abandono en que se encuentran algunas de las 12 líneas de este medio de transporte, esperemos que sirva de algo su preparación en seguridad que tomó en el FBI, porque hay que recordar que, como alcalde de Cuajimalpa, tanto él como sus subordinados andaban con uniformes como si fueran policías.

Adrián contaba con cuatro estrellas en su uniforme, lo que, en el ámbito militar, representan el rango de general de Ejército y en la Guardia Civil, indican el rango de comandante, lo que, en realidad, pues al no pertenecer a las fuerzas armadas, pues resultaba solamente andar, como dicen en el barrio, “de panchero”. Esperemos que, ahora no quiera ponerles los mismos uniformes a taquilleras, personal administrativo y de talleres.

El no comandante ni general, aseguró, que este nuevo cargo es “una de las responsabilidades más grandes de mi carrera”, y se deberá ver que realmente se toma enserio el cargo, porque la delincuencia y falta de mantenimiento en las estaciones de las 12 líneas, sigue ocasionando temor entre los más de 5 millones de usuarios que diariamente utilizan ese medio de transporte.

Lo más importante, es que desquite los más de 100 mil pesos que se le pagarán del erario público, porque en el nuevo cargo, no tendrá que andar de exquisito solamente en su oficina, será necesario que haga recorridos en todas las estaciones y reciba de viva voz, las demandas de los usuarios, siendo la más preocupante la inseguridad, y se verá ahí, si realmente puso atención en sus clases que recibió por parte de personal del FBI, o seguirá creyéndose general o comandante con sus 4 “estrellas chafas”.