Urge crear un Programa de Estabilidad Laboral: Polimnia

Polimnia Romana

Por Luis Palomares

Pese a que el pasado martes, el jefe de Gobierno, Martí Batres Guadarrama, anunció una serie de medidas en beneficio de los trabajadores del Gobierno capitalino, omitió considerar un Programa de Estabilidad Laboral para los empleados de los programas sociales, como “Beca Pilares Bienestar” y “Servidores de la Ciudad de México”, así como otros trabajadores y/o becarios.

Por ello, a través de un punto de acuerdo, de urgente y obvia resolución, la vicecoordinadora del PRD, Polimnia Romana Sierra Bárcena, exhortó al jefe de Gobierno y al Congreso local, para que en el Presupuesto de Egresos de la Ciudad de México del 2025, destinen las asignaciones necesarias para implementar dicho Programa de Estabilidad Laboral y Formalización del Empleo.

Con ello, dijo la perredista, ayudará a las personas Beneficiarias Facilitadoras de Servicios (BFS), a los talleristas de orientación educativa del programa social “Beca Pilares Bienestar, 2024”, a cargo del Subsistema de Educación Comunitaria “Pilares”, así como a los “Servidores de la Ciudad de México (SERCDMX) 2024”, a cargo de la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social.

El problema es que estos trabajadores del Gobierno capitalino, dijo Sierra Bárcena, no son reconocidos como tales, en detrimento de sus derechos laborales, al prestar sus servicios sin contar con seguridad social, ni prestaciones, además de vacaciones, prima y, obviamente, sin generar antigüedad para efectos de jubilación.

“Lo anterior requiere de atención urgente, porque esta forma de contratación viene operando desde 2020; es decir, estos trabajadores o beneficiarios perdieron cuatro años de cotizaciones, y sería muy grave encontrarnos frente a una nueva forma outsourcing, ahora promovida por el propio Gobierno”, destacó la legisladora.

Además, señaló Polimnia Sierra, estos contratos anuales lesionan la estabilidad laboral y ha conducido a manifestaciones de los trabajadores, denuncias por despidos injustificados y de tratos indignos y humillantes por parte de los servidores públicos que fungen como sus superiores jerárquicos.

Recordó la perredista que desde 1917, en la Constitución federal se reconoce que la estabilidad laboral es uno de los principios más relevantes en materia de trabajo y, en la Constitución Política de la Ciudad de México, se establece que el titular de la Jefatura de Gobierno es competente para garantizar los derechos de los trabajadores del Poder Ejecutivo.

Aunque la diputada local reconoció que este sexenio, hubo grandes avances en los derechos de los trabajadores, entre ellos, la reforma para eliminar el régimen general de outsourcing y, con eso, muchísimos trabajadores recibieron su incorporación a la seguridad social que antes se les negaba.

Citó que en el año 2020, en la Ciudad de México se impulsó el programa “Beca Pilares”, para apoyar prioritariamente a jóvenes que no han continuado su educación formal, mujeres que requieren fortalecer su autonomía económica y a comunidades que no tienen acceso a recintos culturales y deportivos dignos.

Para el desarrollo del programa, se incorporó a Talleristas de orientación educativa y Coordinadores, a quienes se denomina “personas Beneficiarias Facilitadoras de Servicios (BFS)”, con pagos mensuales de entre 8 mil y 14 mil pesos, además de que prestan servicios de asesoría e imparten cursos y talleres a becarios.

Existe un segundo programa social, denominado “Servidores de la Ciudad de México”, que incorpora a personas BFS, a quienes se les pagan 9 mil pesos mensuales por difundir los programas sociales de la Ciudad de México.

En ambos casos, estas personas en realidad no son beneficiarias de programas sociales, sino empleadas por el Gobierno local, las cuales están sujetas a una relación de subordinación entre los funcionarios de la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social y del Subsistema de Educación Comunitaria Pilares.

Estos aparentes beneficiarios están sujetos a un horario de labores y reciben un pago mensual por las actividades que desempeñan, es decir, reciben un salario por su trabajo. Entonces resulta innegable que existe una relación laboral en los términos que señala la Ley Federal del Trabajo, por lo que el punto de acuerdo lo turnó la presidenta de la Mesa Directiva a la Comisión Asuntos Laborales, Trabajo y Previsión Social.