La legalidad y confianza debe ser reconstruidas para que el país vuelva a retomar su rumbo: Israel Betanzos

Israel Betanzos C

Por Raúl Macías

Es momento de olvidarse de colores partidistas y poner por encima la defensa de la Constitución, el Estado de Derecho, las instituciones y las libertades de los mexicanos, por lo que el dirigente del PRI en la Ciudad de México, Israel Betanzos hizo un llamado a la unidad y a crear un frente amplio que contribuya a sacar adelante al país, pero sin olvidar que los ciudadanos y sus derechos son lo más importante.  

A decir del también diputado federal del tricolor, el llamado es con el fin de “abrir puentes de diálogo, concertación, cooperación y alianzas, que vuelvan a poner a México en el lugar de actor principal en el mundo y principalmente en América Latina, que por muchos años preservamos, como un país referente de desarrollo económico, político y social. Para ello es necesario garantizar que se respete el Estado de Derecho”, explicó.

Betanzos Cortes se pronunció a favor de fortalecer las instituciones y se garanticen elecciones libres, democráticas y equitativas, porque asegura que la democracia no puede sostenerse sobre la polarización, la intimidación, la persecución o la impunidad, considerando con ello, que ya es momento de reconstruir la confianza ciudadana y devolverle al país un rumbo basado en la legalidad, la transparencia y la rendición de cuentas.

“Mientras los ciudadanos de los países de América Latina se encuentran echando al populismo autoritario, por su probada incapacidad y resultados negativos en el ejercicio de sus gobiernos, el oficialismo se atrinchera en su cerrazón ideológica de no tender puentes de diálogo y de quehacer político, negándose a generar nuevas alianzas que beneficien a nuestro país y a las y los mexicanos”, subrayó.

Refirió, que las revisiones anuales al Tratado de Libre Comercio (T-MEC) anunciadas por el gobierno de Estados Unidos, han hecho entrar a este acuerdo en un modo “zombie”, que genera el impuesto más caro que se puede pagar: la incertidumbre, pero sin dejar de reconocer que hace falta mucho trabajo para que México salga adelante y recupere su curso que llevaba con gobiernos anteriores del PRI.

“En el ámbito laboral, 1 de cada 4 empleos dependen de la permanencia de este tratado y por lo tanto, defenderlo es defender los empleos de la gente. Este acuerdo, impulsado por el PRI, se ha traducido en una balanza comercial que ha favorecido a nuestro País en la generación de millones de empleos, así como el acceso a productos y servicios que mejoran la competencia y, por ende, los precios finales al consumidor”.

Finalmente aseguró, que el T-MEC “no fue un regalo ni un accidente histórico: fue el resultado de décadas de construcción institucional, de negociaciones que entendieron la integración norteamericana como una política de Estado, no como una bandera de un solo gobierno o partido. Cuando se trata la relación con socios comerciales como un espacio para la confrontación retórica en lugar de la construcción de acuerdos, el costo no lo paga la clase política: lo pagan los trabajadores, los productores y la pequeña empresa exportadora que depende de reglas estables para planear sus proyectos de mediano y largo plazos”.