PEMEX y las malas decisiones de los últimos 7 años…
*Humberto Ambriz
La paraestatal ha experimentado un declive financiero que lo ha llevado prácticamente a la quiebra. Lo anterior, a pesar de ser una de las petroleras más grandes del mundo, su crisis se debe a una combinación de mala gestión, corrupción, sobreendeudamiento y falta de inversión en tecnología.
Durante décadas los Gobiernos han realizado esfuerzos por mantener una empresa sana, con miras de futuro y que genere satisfacción económica para México.
De igual manera, recordemos que también en el sexenio pasado el Gobierno utilizó los ingresos petroleros como fuente primaria de financiamiento, dejando a la empresa con pocos o nulosrecursos para reinvertir en exploración y producción.
Como resultado la producción de crudo ha disminuido drásticamente con una caída del 12.3 porciento, de diciembre 2023 a diciembre 2024.
La falta de continuidad en la política energética y la desconfianza generada por cambios en las reglas del sector, han desalentado la llegada de capital extranjero, lo que a todas luces genera y expresa desconfianza para la inversión en nuestro país.
Hoy en día la crisis de Pemex sigue siendo un lastre para la economía mexicana, y sin una reforma estructural, que redefina su modelo de negocio y fomente la eficiencia, la petrolera continuará, repito, continuará acumulando deuda.
La verdadera solución radica en una reestructuración integral: permitiendo una administración eficiente, inversión en energías limpias y una estrategia que garantice rentabilidad, sin perder de vista que el país anhela menos opacidad y más transparencia en el sector energético. Solo así podremos garantizar que PEMEX sea una empresa viable y sustentable para el futuro de México.
*Integrante del GPPRI en la Cámara de Diputados
