México en crisis por acusaciones del gobierno de Estados Unidos
*Por Humberto Ambriz
Hoy, México vive una de las crisis más graves de su historia reciente. No lo digo yo. Lo están diciendo los Estados Unidos de América, con acciones concretas, y acusaciones sin precedentes.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos, ha imputado a un gobernador en funciones, a un senador, a alcaldes y a altos funcionarios, acusándolos de proteger al Cártel de Sinaloa, de facilitar el trasiego de drogas a gran escala, y de coludirse con el crimen organizado.
No son rumores. Son cargos formales en cortes estadounidenses, y amenazan con más acusaciones. Esto es solo el comienzo, han dicho.
Esto no es un asunto aislado. Es la confirmación de que en México se ha instalado un narcoestado. Un sistema donde el crimen organizado no solo opera, sino que parece haber permeado instituciones y decisiones de gobierno.
La violencia no cede, los cárteles controlan territorios enteros, y ahora, el gobierno de Estados Unidos, señala directamente a servidores públicos del actual régimen, como parte del problema.
Esto genera una crisis institucional profunda: pérdida de credibilidad internacional, tensión diplomática y… lo más grave, el debilitamiento de la soberanía mexicana, por la propia corrupción interna.
¡Y aquí viene lo más grave, y lo que nadie puede negar!
Nunca antes en la historia moderna de México, un gobierno había sido señalado de esta manera por Estados Unidos.
Ni en los tiempos más difíciles de los noventa, ni durante las administraciones panistas, ni en sexenios priistas anteriores, se había llegado a este extremo: imputaciones directas a gobernadores y funcionarios en ejercicio, por nexos con el narcotráfico.
Esto no es un asunto de partidos. Es un asunto de Estado. Y demuestra el fracaso rotundo de la estrategia de “abrazos, no balazos”. Una estrategia que desmanteló instituciones de seguridad, que minimizó el problema, y que hoy deja a México señalado como narcoestado ante el mundo.
Desde el Grupo Parlamentario del PRI alzamos la voz con responsabilidad. Exigimos una investigación exhaustiva y transparente en México, el fortalecimiento de las instituciones de seguridad, una política de Estado en materia de seguridad, no de ocurrencias, ni de ideología. Que se asuma la crisis, y se actúe con seriedad… antes de que sea demasiado tarde.
México merece un gobierno que lo proteja, no que lo avergüence ante el mundo.
¡Es hora de rectificar!
*Integrante del GPPRI en la Cámara de Diputados
