¿Restaurantes convertidos en oficinas de hampones?
Por Raúl Macías
Al salir a la luz pública el fraude cometido por el abogado Miguel Ángel Herrera Lezama, salen más víctimas, quienes aseguran que dos bares de la Ciudad de México eran los sitios en donde el picapleitos los citaba para que pagaran su comida y las bebidas, motivo por el que piden a las autoridades de la Fiscalía capitalina que investiguen los negocios.
Se trata del bar Tavola, que se ubica en la calle Torres Adalid, número 201, colonia del Valle, alcaldía Benito Juárez y el Sambuca, localizado sobre Marina Nacional, número 286, colonia Anáhuac, alcaldía Miguel Hidalgo, sitios en donde los trabajadores aseguran que se trata de un cliente frecuente, como fue investigado por medios de comunicación.
De acuerdo a las víctimas del leguleyo, cuando no se encontraba en su presunta oficina localizada en el número 85 de la calle Doctor Erazo, colonia Doctores, alcaldía Cuauhtémoc, los citaba en los negocios antes mencionados, donde se reunía con presuntos abogados amigos suyos, quienes se dedicaban a estafar a las personas, asegurando ser los dueños de las negociaciones.
«Tuvimos que ir de nuevo a esos lugares para buscarlo, pero no lo encontramos; sin embargo, empleados de los mismos, nos aseguraron que es cliente frecuente, por lo que pedimos al encargado de la Fiscalía de la Ciudad de México, Ulises Lara López, que se lleven a cabo operativos para localizar a ese pseudoabogado que nos defraudó con más de un millón de pesos».
Insisten, en que debe reparar el daño, pero también ser sometido a la acción de la justicia, mientras que a los dueños del Tavola y el Sambuca, les hicieron un llamado para que avisen a la autoridad si llega a esos lugares, «porque de no ser así, entonces se confirmará que se encuentran en contubernio y permiten que sus restaurantes sean convertidos en nidos de delincuentes», acotaron.
